31 may 2012
La lesión de Claudio Pizarro
Uy sí, uy sí, me pasó un tractor por encima, mi avión se estrelló, Falfán me violó... uy sí, pero solo...
29 may 2012
El meme de El Tipo Hueco.
Y sumándonos a los memes inteligentes y filosóficos les regalamos dos de El Tipo Hueco ahora que se viene el partido de la selección peruana de fútbol.
21 may 2012
Ya está listo el botón Quién visitó tu perfil de Twitter
Por fin, lo que tanto
esperaban los tuiteros ha llegado, ahora ya se podrá saber quién coño ha
visitado tu perfil… Mentira, te estamos jodiendo, nos gusta jugar con tu
alegría y hacerte creer que todo es felicidad cuando ¡NO! No existe esa puta
función.
Pero por un momento tu
imaginación voló, ¿no? Qué creías, que ahora por fin vas a saber si la flaca,
la que tú crees incauta, sí, ella, justo en la que estás pensando, también lee
lo que escribes de manera compulsiva, al igual que tú, teniendo espasmos orgásmicos,
así como tú, enfermo, así igualito.
Algunas tuiteras se imaginaron
que tendrían la herramienta para denunciar el acoso virtual (ya, no te hagas,
bien que te gusta) estaba al alcance de sus manos, que ahora podrían chantajear,
vilipendiar, dilapidar y dar y dar… y dar las gracias porque ya no se sienten
foreveralone, sino que hay alguien o álguienes que se babean mirando las fotos
que van colgando, pues no, repito, no existe tal cosa.
¿Pero se imaginan si eso existiera?
Los stalkers profesionales estarían al descubierto, tú sabrías exactamente a
qué hora de la madrugada, cuando más arrecia el frío alguien trató de
calentarse con tus tuits tan abrigadores, repasando una y otra vez las imágenes
que colgaste en tu pijamada and tuit.
¿Te imaginas que tu jefe sepa todas
las pachotadas que escribes? Te despiden al toque, si tu mamá se enterara de que
consumes drogas, si tu padre supiera que no te vas a jugar fútbol sino que
terminas haciendo deporte en el Down Town, todo sería un caos. Lo único
rescatable de eso es que sabrías que fue por aquella prostituta función.
Y si también se pudiera saber
qué perfil de usuario visitó tal o cual tuitero(a), la cosa se hace más radical
aún, muchas relaciones destruidas por haberse enterado que te metes a fisgonear
en la cuenta de tu ex, sí, la que te llama por teléfono, exacto, ella es, la
chica de la voz sensual. Cuantos matrimonios acabarían, cuantos enamorados se
suicidarían… un momento, eso no creo que suceda, en tuiter las relaciones no
duran nada de por sí, lo lamento mucho, he alucinado feo… pero ¡sí! ¡Destruido
quedará todo y antes de que lleguen los mayas!
Felizmente eso aún no sucede
así que puedes seguir transitando por la vida tuitera sin preocuparte por
nimiedades, puedes seguir enfermando tu mente y creyendo que todos te espían,
que todos te conocen, que saben lo que tuiteaste el verano pasado, que le
hicieron captura de pantalla para retuitear tus intimidades tuiteras el día que
el cura diga: si alguien se opone…
Al fin y al cabo, las cuentas
del tuiter son públicas y si no quieres que eso suceda puedes ponerte el
candadito y si alguien te sigue antes de que te candadees por tu cuenta lo
puedes bloquear para que deje de seguirte, en tus dedos está la solución. Igual te contamos que... te estamos observando.
8 may 2012
17 abr 2012
9 abr 2012
8 abr 2012
El cliente también puede retuitear y tener la razón
Con este tuit empezó todo. Los retuits se multiplicaron de inmediato y de repente el mal servicio de Saga Falabella se hizo tendencia. Así de simple. Pero, ¿por qué #SagaEntrégameMiCama se hizo tendencia? Por varias razones, pero la principal –según mi apreciación– fue porque muchos se identificaron con el maltrato que numerosos centros comerciales nos dan a diario, pese a que nuestro dinero es aquel combustible que los hace funcionar.
Maltrato, mal servicio y abuso que cometen desde la simple bodega que infla sus precios cuando le da la gana, hasta una transnacional como Claro, Telefónica, Ripley y Saga, empresas que no se distinguen precisamente por ofrecer un servicio de calidad a los peruanos.
Mi caso es simple de entender. No me entregaban una cama que compré hace 20 días. Los reclamos vía teléfono o internet se reducían a: “Estamos viendo su caso”. Tanto mi pareja y yo pensamos seriamente acudir al Indecopi, pero el trabajo no nos daba tiempo para ello. Y al final, decidimos “hacer bulla” por las redes sociales y funcionó.
Mucha gente se identificó, mucha gente se sumó a la “cruzada” para Saga atienda a nuestro caso y en menos de una hora, una de las gerentes de la empresa se comunicó con nosotros para solucionar nuestro caso. Luego de las disculpas dijeron que la cama llegaría al día siguiente y que incluso mandarían a un técnico para armarla, debido a las molestias.
En efecto, la cama llegó al día siguiente y luego de tanta “bulla virtual” los encargados se dispusieron a armar la cama, pero se dieron cuenta de que no habían llevado los pernos. O sea, solucionaron el problema a la volada. Luego de ello, nos ofrecieron un 20% de descuento, pero lo que respondimos fue que lo único que nos importaba era la cama. Nada más. Al día siguiente llegaron los pernos y finalmente tuvimos la cama, pero con un sabor amargo que aún perdura.
Pero no todo fue cólera, somos conscientes de que el fenómeno causado por #SagaEntrégameMiCama ha creado un precedente y Saga Falabella, así como otras empresas que de todas maneras se han enterado del hecho, lo pensarán dos veces al momento de atender a los usuarios que con buena fe esperan el trato que merecen. Muchos tuiteros han afirmado que pensaban comprar una cama y por este caso afirmaron que ya desistieron de hacerlo.
Agradezco a las personas que apoyaron con RT, con menciones, con su gran humor, con sus comentarios, narrándonos sus casos, etc. Es bueno saber que el Twitter también es usado para estos fines, es cosa de aprender a solidarizarnos ante este tipo de maltratos e injusticias.
Ojalá que muchos se atrevan a denunciar hechos similares, aunque da pena pensar que algunas empresas recién se preocupan en atenderte bien cuando tu reclamo es tendencia nacional. Sin embargo, queda el aprendizaje. Si el Estado nos pone trabas o demora en atendernos, aquí tenemos otra opción: las redes sociales, la presión virtual, un nuevo fenómeno que el peruano debe aprender a manejar más seguido.
No guarden sus frustraciones para sí mismo, escriban, expongan su caso y verán que con insistencia conseguirán lo que desean. Es gratificante pensar en el poder que puede tener un simple RT. Usemos ese poder en casos similares. Muchas gracias a todos.
Los dejo con los tuits que tienen que ver con el buen trato que merece el consumidor.
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